La gestión emocional es un pilar fundamental para la integración social y el bienestar personal, especialmente para personas privadas de libertad y las personas que ya han salido. Ambos grupos se enfrentan a desafíos únicos pero que están interconectados: el aislamiento social, esos duelos emocionales que arrastran durante años, la adaptación a un entorno desconocido, y algo que cuesta mucho si no se acompaña a la persona, la reconstrucción de su confianza y su autoestima frente al estigma y la exclusión.
Estos factores, si no se abordan adecuadamente, pueden generar un impacto negativo en su desarrollo personal, social y laboral.
Queremos que las personas se den nuevas oportunidades ellas mismas para tener una vida más tranquila y más ordenada, como todos merecemos.
Este proyecto surge de la necesidad de ofrecer un espacio seguro con herramientas útiles, efectivas para que estos jóvenes puedan identificar, comprender y gestionar sus emociones, potenciando su confianza, su autoimagen, y su resiliencia para enseñarles sus capacidades para afrontar los retos cotidianos.
Nuestro propósito desde el año 2010 es brindar la oportunidad a personas privadas de libertad para que puedan acceder a programas fundamentales para su reinserción, ya que hemos visto la necesidad de ese acompañamiento emocional en una sociedad en la que cuesta encontrar un lugar.
El eje central de nuestro modelo de intervención es lograr a través de nuestros programas aportar las herramientas necesarias para el bienestar de todas las personas que participen. Lo que más destaca de esta iniciativa es que tiene un enfoque integrador, donde la inteligencia emocional no solo se convierte en una herramienta de sanación personal, sino también en un puente para construir vínculos sociales más saludables.
Ya puedes colaborar con Bienestar Emocional a través de Bizum